miércoles, 15 de febrero de 2012

ASUNTO: ESA BANDA CUTE
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"Tropical tu vieja"
Centro de control climático porteño


Por Pocho Sabogal
Coldplay empezó muy bien. Su LP Parachutes posterior a dos Ep’s constituye la consolidación coherente y precisa de un acoustic rock (“Only Superstition”) inflado por elementos del space rock tranqui style en especial temas como “High Speed” y “Spies”.

El videoclip de “Don´t panic” los muestra humildemente en una barca viajando por un mar bravucón que podemos entender como el esperado fin del siglo XX y el comienzo de una nueva década: el fin de la mala prensa que tuvo (en su tiempo) los 90’.

Alejados de la profundidad de Radiohead y de un Oasis que arrollaba con su éxito y la simpleza de sus temas, pudieron ser una banda prometedora o al menos tierna.  El piano acústico reverbereado en “Trouble” y en “I Ran Away” los distingue claramente junto con la voz Hugh Grant (por el cortejo torpe y condescendiente) aguda media y grave combinada siempre salvo en algunas excepciones. El post rock aunque no lo crearon y aunque sus fans quizás no les interese se ve claramente en sus primeros temas y en un disco compilado no oficialmente Castles (2006), muy recomendado y hasta fundamental.



Coldplay posicionó Inglaterra en un lugar políticamente correcto y sin proponérselo logró ser un abanderado del post brit pop. Mostró que una relación artística de camaradería entre músicos puede estar basada en el afecto y la tranquilidad contrastada con los ya mencionados Gallagher´s de Oasis, el excentricismo de Damon Alborn y la electro odisea de Thom Yorke.

Un ejemplo extremo por su geografía y por el extra empujón hacia la llanura post rock es: Sigur Rós. Que dotó las ideas del post rock con un paisaje esencial de auroras boreales y vientos emancipadores. Un post rock que hace nevar mansamente. (cf. El dvd Heima)



Los Coldplay encauzaron un rumbo luego del segundo disco al confiar más en pistas disparadas y en ocupar la planicie con órganos y estribillos pegadizos hasta la médula.

Comparen el estribillo de “Only Superstition” con el del último “Paradise”. Claramente han logrado lo que en show business se dice “conquistar la ONU del estribillo” (cf. “Fix You”).

El disco Viva la Vida por otro lado, nos confunde con sobretodo la vestimenta Robespierre-novela de Victor Hugo adoptada para crear un efecto entero en sus oyentes: “estamos haciendo algo distinto”.  Me parece coherente sin embargo, hacer un poco el ¿ridículo? para tratar de mostrar que no estás hecho de café frío, barato y descafeinado.



Coldplay de alguna manera no representa nada y por eso puedo defenderlos. Hablan de un mundo internacional unido por el New Stadium Music (para no decir mainstream a secas) que abre escenario a perder nuestras emociones y caer presas de un sensacionalismo. Un sensacionalismo que a veces es sospechoso de erguirse como una extrema derecha republicana confiada en que “eso es música”. Pero eso no es culpa de los modales políticamente correctos de Coldplay ni mucho menos de su música sino del concepto del New Stadium Music. El Estadio hace perder el agarre a la realidad y en conjunto con las luces hace entronizar sentimientos en vez de sensaciones. Esto es porque cuando la pasamos bien en este tipo de recitales estamos acostumbrados a atacar la crítica cínica, canchera y under… una crítica en última instancia del sentimiento. Yo creo que se debe promover en cambio, una crítica de las sensaciones para no tener que lidiar con lo políticamente peligroso ¡la derecha! Si nos atenemos a las sensaciones jamás podremos pasar a nombrar las cosas más que describirlas. Si nos atenemos a las sensaciones el New Stadium Music va ser “ese loco lugar donde todo el mundo termina abrazado y pasado de sudor”… Dejen de venderme desodorantes que no sé cómo funcionan, yo soy una persona medieval, mi posición política es el feudalismo, contrato de vasallaje para los fans.

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